Artidoro era el abuelo, hombre de campo, ganadero, productor de aguardiente y caficultor amazonense. Este café es un homenaje a esos años dedicados a la tierra en las alturas de Rodríguez de Mendoza. Un tributo al cultivo de grano orgánico.
Los postres son nuestra vocación, en cada expresión de agrado, en cada sonrisa de nuestros pequeños visitantes encontramos satisfacción del trabajo bien hecho.
Nuestra faceta dulce es una historia que merece ser contada aparte. No solo de cebiches, sudados y más platos salados vive el hombre. ¡Que viva el postre! ¡Que viva el dulce!